Restos de guerra en los Balcanes

Constituida como Estado después de la Primera Guerra Mundial y como república federal después de la Segunda, Yugoslavia reunía en un mismo Estado a seis repúblicas balcánicas de características muy desiguales. No sólo en la lengua, sino también en la etnia y en la religión. Bosnia-Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro, Serbia, y para algunos Kosovo, son hoy aquellos países que permanecieron agrupados hasta mediados de los años 90.

La presidencia de la entonces Federación Yugoslava era ejercida por turnos por las repúblicas federadas. Pero en 1991 la negación de Serbia a que el representante croata tomara el poder arrancó una sucesión de movimientos secesionistas.

kalemegdan belgrado

Eslovenia y Croacia manifestaron primero su deseo de independizarse, pero el ejército federal, constituido principalmente por militares serbios, se opuso a tal hecho. El primero de estos actuales países consiguió rápidamente su independencia, no fue así en el caso croata, cuyas pretensiones provocaron la primera de las guerras balcánicas. Fue la Unión Europea quién medió entonces en el conflicto reconociendo el nacimiento de los dos nuevos Estados.

La independencia de Bosnia desencadenó un nuevo conflicto aún más cruento. El hecho de que habitaran en el mismo territorio grandes contingentes de población croata y serbia y otra parte importante fuera de religión musulmana, trajo consigo una gran guerra repleta de conflictos étnicos y religiosos. Los serbios de Bosnia, apoyados por el presidente yugoslavo Milosevic, emprendieron una lucha encaminada a una limpieza étnica brutal. Se cometieron grandes masacres de población e incluso aparecieron campos de concentración y exterminio.

Ante tales hechos se puso en marcha un plan de paz con el envío de cascos azules de la ONU que nada pudieron hacer para detener el conflicto. El hecho más destacado de su inoperancia fue la conocida masacre de Srebenica de 1995, ciudad declarada como segura por las Naciones Unidas y bajo protección de cascos azules. Los militares serbios mataron allí a unas 8.000 personas de etnia bosnia musulmana.

Las Acuerdos de Dayton firmados por los contingentes de la guerra de Bosnia parecían poner punto y final a la guerra de los Balcanes en septiembre de 1995.

Pero en 1998, Milosevic trasladó su política de limpieza étnica a Kosovo y la OTAN intervino de nuevo para frenar al dictador. Su derrota en las elecciones del año 2000 trajeron consigo su detención y entrega al Tribunal de Justicia Internacional de La Haya para ser juzgado por genocidio y crímenes contra la humanidad.

memorial niños guerra

sarajevo

sarajevo-portal

Buena cuenta te puedes dar lo que sucedió allí cuando caminas por las ciudades de los Balcanes. En unas es más evidente el paso de la guerra que en otras, pero el escenario gris y la arquitectura desgastada de la mayoría de ellas delata lo que han visto y sufrido estos muros.

En cada entrada contaré más concretamente lo que me ha sugerido cada ciudad, pero en rasgos generales, creo que las consecuencias más profundas se han sentido, y aún continúan, en Bosnia-Herzegovina. Serbia se recompone más tímidamente, y de gran ayuda le sirve una población que es amable y cordial con el foráneo. Croacia destaca sobre manera con una puesta en escena y presentación propia de muchas otras potencias europeas.

dosta

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2 respuestas a “Restos de guerra en los Balcanes

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