Budapest Parte III

Algo a lo que no hice referencia en las entradas anteriores fue el tipo de cambio de moneda que había ese momento: 1€ = 282 HUF. Para poder sobrevivir los tres días en la ciudad, cada uno de nosotros cambiamos 100 euros ¡por 28.200 florines! De repente teníamos en nuestras manos un montón de billetes de todas las formas y colores. Interesante cuanto menos es hablar del precio de las cosas, cuando algo vale unos 2.800 florines y en realidad son 10 euros.

El viernes por la mañana, con menos fuerza que el primer día, nos levantamos y nos dirigimos hacia la zona del Parlamento. Se trata del edificio más representativo de la ciudad, y como curiosidad os diré que es el tercero más grande del mundo, por detrás del de Rumanía y el de Argentina. La verdad que impone verlo en persona y os enseño sólo la cara que da al Danubio, porque la otra estaba completamente en obras.

8

En las inmediaciones del Parlamento se encuentran varias referencias a todos aquellos que lucharon durante la II Guerra Mundial, así como monumentos de personajes ilustres como Ronald Reagan (Plaza de la libertad) y Attila József (al lado del Parlamento).

Cuando nos encontramos con la estatua de Ronald Reagan no entendíamos muy bien qué hacía allí. Pues bien, resulta que el antiguo presidente de los Estados Unidos fue uno de los apoyos más importantes que tuvo Hungría en la lucha contra el comunismo, así que es considerado como un símbolo en el país, a pesar de no haberlo visitado nunca.

Ronald reagan

Cuando se inauguró esta estatua de 2,2 metros de altura, Viktor Orban, primer ministro de Hungría, dijo que “Ronald Reagan fue el hombre que cambió el mundo, y creó un nuevo mundo para Europa Central”.

Attila József, por su parte, es uno de los poetas húngaros más importantes del siglo XX y existen varias referencias a su persona por toda la ciudad.

atilla

Este militante comunista (por aquel momento partido ilegal) nació en 1905. Vivió junto a su familia en la extrema pobreza y se ganó la vida escribiendo poemas. Sufrió frecuentes ataques de depresión e intentó suicidarse varias veces. Finalmente, con 32 años se arrojó a las vías al paso de un tren de cercanías cerca del lago Balaton. Algunos expertos dicen que fue un accidente. Hungría celebra el Día de la Poesía el 11 de abril, justo el día de su nacimiento.

Es curioso como siendo tan contrapuestos ideológicamente, tienen algo en común: ambos son parte importante de la memoria histórica del país.

Y ahora llegamos a mi parte favorita porque fue una de las cosas que más me impresionó, realmente estremecedor imaginar lo que allí sucedía.

zapatos danubio

Se trata de una hilera de 60 pares de zapatos y botas de hierro, de hombres, mujeres y niños, que se encuentran en el paseo del Danubio muy cerca del Parlamento. Éstos conmemoran el holocausto judío durante la II Guerra Mundial, cuando los nazis fusilaban a orillas del río a los judíos húngaros. En ese punto eran acribillados por la espalda cayendo sus cuerpos al agua para ser arrastrados por la corriente. De verdad, conmovedor. Un escalofrío me recorrió al ponerme junto a ellos mirando al horizonte imaginando aquella situación.

De vuelta a casa para comer caminamos por la Avenida Andrássy hasta la Ópera, el mejor ejemplo del neo renacentismo húngaro. Atravesando varias calles, ahora secundarias, llegamos a nuestro destino. Un plato de pasta con queso y por supuesto, un nuevo tomate que adquirimos en una pequeña tienda del barrio.

Por la tarde nos costó un poco decidir el itinerario, además buscábamos los precios más asequibles para todo lo que nos quedaba por hacer, así que con una buena organización lo conseguimos.

Lo primero, un paseo en barco por el río Danubio, muy de turista. Al caer la noche se ve muy bonito, pero eso sí, si vas como nosotros en la parte alta del barco, prepárate para el frío porque el recorrido dura cerca de una hora. Nosotros salimos con una compañía Mahart Passnave, que tiene la base en International Landing Stage pier no. 3., esto es entre los puentes Erzsébet y Szabadság, porque trabajo nos costó encontrarla. El ticket cuesta 1.500 HUF y hace el mismo recorrido que muchas otras más caras: desde su base en el muelle hasta justo antes de Isla Margarita, después regresa al mismo sitio.

13 (1)

El Danubio es el segundo río más largo de Europa después del Volga. Nace en la Selva Negra de Alemania y recorre 2.888 kilómetros hasta su desembocadura en el Mar Negro en Rumanía. Él y aproximadamente 60 de sus 300 afluentes son navegables, así que se puede ir en barco a visitar… Viena, por ejemplo.

Una vez que terminados nuestro paseo cogimos el metro que nos llevó hasta el Parque de la Ciudad, justo allí se encuentran los baños termales más famosos de la capital: los baños Széchenyi. El precio ronda los 3.400 HUF, pero a partir de las 7 de la tarde la entrada cuesta 2.900 HUF, así que como quedaba poco para que llegara esa hora esperamos tranquilamente… hay que ahorrar. Además los baños cierran a las 10 de la noche, así que no teníamos problemas con el tiempo.

 baños Széchenyi

Dentro, aunque a descubierto, hay tres piscinas con temperaturas diferentes, desde los 20ºC a los 38ºC (cuando te metes en esta última ya no quieres salir nunca más). Una de ellas cuenta con jacuzzi y un río de corriente muy simpático. Esta fue a la primera a la que entramos, unos 24-26ºC, no recuerdo muy bien. Al entrar, la primera sensación fue la de estar en agua templada debido al contraste de estar fuera. Raúl, que entró primero en la de 20ºC pensó que duraría allí cinco minutos. Es curiosa la percepción. Y de repente descubrimos los 38ºC (sólo hay que ver las nubes de vapor que salen de esa piscina), al principio sientes que te quema el cuerpo, pero al instante se acostumbra y no puedes sacar ni un brazo fuera del agua porque el contraste de temperatura es aún mayor, así que allí nos quedamos casi el resto del tiempo. Advierto: el camino de una piscina a otra, sobre todo cuando ya estás mojado, no se puede describir con palabras.

Una vez terminado el baño volvimos caminando a casa. Atravesamos de nuevo el parque hasta la Plaza de los Héroes, una de las más importantes de la ciudad. Representa a varios personajes históricos húngaros. Muy cerquita de ella hay una impresionante pista de patinaje sobre hielo, que no tuvimos el placer de disfrutar. Bajamos la Avenida Andrássy y cenamos muy cerquita del apartamento. El lugar se llama Pizza King (Akácfa u.9) y tienen la pizza más grande que jamás habíamos visto ninguno, además de otros platos. Pero lo más interesante es que por 4.230 HUF en total (15€) cenamos: pizza gigante, dos ensaladas, caña y dos piñas coladas (muy ricas por cierto). Absolutamente recomendable.

Por la misma zona tomamos algo tras la cena ya que hay numerosos bares y algo de ambientillo. Pedimos algo típico de allí y nos dieron un chupito de pálinka, una especie de aguardiente afrutado cuyo contenido de alcohol, según la variedad, oscila entre el 37,5% y el 86%. Sin palabras.

Anuncios

¿Te ha gustado? Deja aquí tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s